“Muy emocionante… uno reflexiona toda su vida lo que hizo como profesora, atendiendo a niños con amor. Se me hizo muy corta la vida”, expresó Ruth Elizabeth Ortiz Ayala, educadora de párvulos que culminó su trayectoria en la Escuela Aurora de Chile, durante la ceremonia de Bono Incentivo al Retiro realizada este lunes 2 de marzo en el Liceo Marta Donoso Espejo. Como ella, 47 funcionarios de la educación pública —34 docentes y 13 asistentes— comenzaron oficialmente su retiro voluntario tras entre 14 y 35 años de servicio, en una jornada cargada de emociones, abrazos y recuerdos compartidos con colegas y autoridades.
La inversión total destinada a este proceso alcanzó los $1.388.739.571, de los cuales $1.038.263.567 corresponden a docentes y $350.476.004 a asistentes de la educación. Entre los establecimientos con mayor número de profesionales acogidos a retiro destacan el Instituto Superior de Comercio (4), la Escuela Prosperidad (4), el Liceo Abate Molina (4) y el Liceo de Cultura y Difusión Artística (3), además del Liceo Industrial Superior (2) y el Liceo Complejo Educacional Javiera Carrera (2) en el caso de asistentes. La alcaldesa subrogante, Mariana Fuentes, señaló que “hoy día vivimos un acto muy simbólico, muy significativo… fue una hermosa ceremonia, muy emotiva. Estamos muy orgullosos de quienes hoy nos dejan, porque son emblemas de cada institución”, destacando que muchos fueron reconocidos por sus pares y por toda la comunidad educativa de Talca, y deseándoles que disfruten esta nueva etapa junto a sus familias. La actividad contó además con la presencia de dirigentes de la Federación de Asistentes de la Educación de la Región del Maule y de las asociaciones gremiales del DAEM, entre ellas AFAMET, AFAETAL y AFUNDEM, además de concejales de la comuna.
“Más que por el incentivo, es por el tiempo. Tengo 37 años de servicio y amo lo que hago”, señaló la profesora especialista Ana María Ortiz de Sara de Lobos, quien trabajó 13 años en la Escuela Viña Purísima atendiendo a estudiantes con necesidades educativas especiales. Por su parte, Maritza Varela Rojas, exdirectora de la Escuela Básica Talca, tras 40 años como docente y 16 como directora, reconoció que “no es fácil cuando uno ama la educación por vocación”, agradeciendo el apoyo de su comunidad educativa. Historias distintas, pero un mismo denominador: una vida entera dedicada a formar generaciones y a construir, día a día, la educación pública de Talca.













