La primavera y el espíritu talquino

Por el alcalde de Talca, Juan Carlos Díaz.

Hace más de 40 años se celebraba en Talca una de las fiestas más alegres de nuestra ciudad. El carnaval, los colores, la música y las sonrisas invadían nuestra comuna. Era parte de una tradición que se realizaba de forma recurrente, año a año, y al finalizar el frío invierno que nos mantenía durante meses reguardados en nuestros hogares.

De niño recuerdo que mi padre me llevaba a la Plaza de Armas a disfrutar de la música y los carros alegóricos de la Fiesta de la Primavera. Era un momento hermoso para un niño, y una alegría tremenda para un padre que ve a su hijo sonreír.

Rescatamos esta costumbre en el 2017, y este año continuamos con la tradición. La participación de la gente fue lo más gratificante, me hace recordar aquellos momentos de alegría cuando era niño.

La primavera tiene algo especial. Marca el inicio de nuevos retos y el contacto con nuestra gente. Como hace la naturaleza, cada vez que se renuevan las hojas de los árboles, esta es la época perfecta para revivir nuestro espíritu y conectarnos con esa energía. Recordar quiénes somos y de dónde vinimos.

Somos talquinos, y lo decimos con orgullo, desde el corazón. La primavera es un tiempo de gracia. Tiempo para reencontrarnos con la familia, los amigos, para acoger a muchos visitantes y, sobre todo, para reforzar nuestros valores como ciudadanos.

El espíritu participativo de nuestros vecinos y sus muestras de afecto hacen florecer una nueva ciudad.  Nuestra comunidad se mantiene unida en todo momento, y comparten entre ellos en pro de un objetivo común. Esos son los valores que promovemos con esta celebración: la unión, la participación, y la cohesión social.

Hace más de cuatro décadas nuestra capital regional era muy diferente. No teníamos tantas herramientas ni facilidades para construir un carro alegórico o diseñar disfraces para los niños.

Pero ahora esta fiesta se ajustó a los nuevos tiempos. Somos una ciudad mucho más grande, más conectada, con mayor población y expansión territorial. Y, también, con un profundo sentir por nuestras costumbres.

Ustedes me lo hicieron saber cuando asumí como alcalde de Talca. Traer de vuelta la Fiesta de la Primavera era un deseo de la comunidad, un pedido recurrente en nuestros barrios.

Los vi desfilar, cantar, bailar. Vi a muchos padres llorar al ver a sus hijos saludar a una multitud en nuestra Calle Uno Sur. Nuestros pequeños, felices, disfrazados y sonrientes. Eso no tiene precio.

Quiero felicitar al territorio 8, del sector Mercedes, por ser los ganadores del desfile de carros alegóricos. Su dedicación y esfuerzo en conjunto es un ejemplo para nuestra comuna. Aplaudo la elección de Jimena Vilches y Valentina Espinoza, ganadoras de Reina de la Tradición y Primavera respectivamente.

Logramos reunir a las familias y recuperar los espacios públicos para todos nuestros vecinos. Es importante que nuestra identidad se manifieste a través de nuestras costumbres, y hacer, además, que perdure en el tiempo.

Entendemos que las costumbres y las tradiciones evolucionan al ritmo que una sociedad cambia, un proceso que no se detiene nunca, aunque nos cueste percibirlo a nuestra escala temporal. Lo único que no cambia son nuestros valores.

Te invito a que en esta primavera celebres la vida, des pasos firmes en la dirección que deseas. Deseo de todo corazón que esta primavera esté llena de bendiciones para todos ustedes, y que sean felices, porque, si algo tengo muy claro, es que los colores siempre renacen.